Archivos de la categoría ‘Crisol -Columnas, crónicas, comentarios-’

Por: Huascar Salazar L.

Si se le sigue la pista a la obra general de Armando Bartra, nos encontramos con un recorrido en el cual se va construyendo una espléndida forma de entender a las sociedades campesinas de nuestro tiempo. Su “arriesgada y comprometedora apuesta política”  ha sido siempre la emancipación de los pueblos, pensándola desde la particularidad de nuestra realidad latinoamericana, donde habitan grandes contingentes de campesinos. Desde su trabajo La explotación del trabajo campesino por el capital, hasta sus más recientes textos en los que aborda la crisis civilizatoria que en la actualidad vivimos, Bartra nos ha convocado a pensar en la centralidad de las sociedades agrarias de nuestro tiempo, y no como aquello que habita en un “más allá subsemi o precapitalista”; los campesinos son tan hijos de este sistema como lo es la clase obrera y, por tanto, son también forjadores de futuros posibles, derecho que se ganaron a pulso. Con él también hemos aprendido que si lo que nos ocupa son los campesinos, debemos romper con nuestros esquematismos teóricos, que Marx [es] necesario pero insuficiente, que debemos mirar más allá de lo que la teoría nos permite y tratar de ser creativos, tal como lo es este singular y poderoso sujeto social.

En este último trabajo, Tiempos de mitos y carnaval. Indios, campesinos, revoluciones. De Felipe Carrillo Puerto a Evo Morales, Bartra nos hace una invitación para recorrer dos historias de “indios y campesinos […] que hacen revoluciones”. Por un lado, habrá de hablarnos de los vericuetos recorridos en la  particular construcción del socialismo yucateco de Felipe Carrillo Puerto, llevándonos por los caminos de la vida socioeconómica y política que existía en el campo de la península desde el siglo XIX, nos explica la manera en que estos parajes fueron convertidos en descomunales henequenales funcionalizados al capital transnacional. Yucatán se volvió monoproductora, incapaz de autoabastecerse, todos los bienes de consumo se importaban y la vida de los hombres y mujeres mayas que habitaban allí era de brutal explotación y de muerte. No será hasta 1921, luego de importantes rebeliones, de la consolidación del Partido Socialista del Sureste y de enaltecer la consigna de “Tierra y Libertad”, que se inicia un verdadero proceso de transformación social a la cabeza de Felipe Carrillo Puerto. Distribución de tierras, recampesinización, reorganización política, políticas de género y otros temas más fueron abordados con sello maya, desde pasados profundos. En este momento –dice Bartra– “el abigarramiento llega al extremo en el variopinto y excéntrico imaginario del socialismo maya, donde el idiosincrático rescate de la cultura mesoamericana ancestral se entrevera con el revolucionarismo moderno de origen galo, con la versión leninista del marxismo y con el campesinismo comunitario de Morelos; todo aderezado con un leve toque de anarquismo ibérico y una pizca de feminismo estadounidense”. (más…)

Jorge Eduardo Suárez G.

México tenía 15,2 millones de habitantes en 1910. Para 1920 la población disminuyó a 14,3 millones. Este descenso demográfico es una secuela del proceso revolucionario desarrollado entre 1910 y 1917. (más…)

>CRISOL -columna de cine y politica-
Por: Blades
El golpe de estado en Honduras y la resistencia que ha generado, permiten extraer varias lecciones para nosotr*s los latinoamerican*s que luchamos por un mundo nuevo.
1. Se ha consolidado una neoligarquía latinoamericana. No es que antes no existiera, sino que la contemporánea se articula como respuesta a los retos que le impone la creciente movilización popular en la región.
2. En lo que si no es nueva esta derecha, es en su cerrazón para admitir el más mínimo cambio en sus tradicionales feudos de poder. A Zelaya no se le podría calificar de comunista ni de socialista. A lo sumo se podría decir que es un proyecto de reformista. Sin embargo la derecha latinoamericana ni esto admite. Es diciente que el golpe en Honduras se dé, precisamente cuando Zelaya consolida un viraje que lo tornaba mas cercano al ALBA.
3. Con el golpe de estado también quedó claro que el supuesto viraje de los Estados Unidos hacia unas nuevas relaciones con América Latina, queda restringido a la diplomática sonrisa de Obama y a las tradicionales conspiraciones de Mrs. Clinton y los halcones.
4. Demostró además, las limitaciones del proceso de integración de los gobiernos latinoamericanos. Aunque lograron presionar a la OEA para que rechazara el golpe –cosa inédita en la historia de la región-, no lograron que sus propias fuerzas intervinieran de alguna forma en contra de los golpistas.
5. Es claro como son los pueblos y no los gobiernos, los que pueden derrotar a esta ultraderecha. Ha sido la movilización del pueblo por 90 días ininterrumpidos, la que ha obligado a Zelaya a no desistir. Cuando parecía caer en la trampa que le habían tendido el departamento de estado y su premio nobel de la paz, el pueblo Hondureño le recordó su responsabilidad histórica. Por eso está en la embajada brasileña en Tegucigalpa; por que el pueblo con su lucha lo obligó.
6. La forma en que se ha articulado el Frente contra el golpe demuestra la importancia de todos los sectores sociales. Es el pueblo en su diversidad el que constituye la barrera contra la derechización. No puede hablarse de un “sujeto histórico” que hegemonice a los demás sectores sociales. No son los obreros, los estudiantes o los campesinos, los que guían a los demás sectores sociales. Es de resaltar la emergencia de colectivos de mujeres que articuladas con el resto del pueblo, han tenido un importante papel en el frente de resistencia contra el golpe.
7. El gobierno colombiano aunque hizo un rechazo diplomático del golpe de estado, ha reconocido subrepticiamente la legitimidad del gobierno de Micheletti, recibiendo algunos de sus representantes. Esto lo convierte en un familiar de la oligarquía hondureña.
8. Esta neoligarquia tiene su bastión en Colombia y Perú donde gobiernan. Tienen gran fortaleza como oposición en Caracas, la media luna boliviana, Ecuador y Miami. Y en el resto de América Latina siguen latentes.
9. El hecho de que parece estarse revirtiendo el golpe, indica que los tiempos han cambiado. Pero no han cambiado por la inercia del paso del tiempo, sino por la acción consiente de los pueblos organizados. Es posible derrotar a la neoligarquia por medio de la lucha popular.
10. Independientemente de la solución que tenga el golpe, es reconfortante el despertar del pueblo hondureño.
11. Por esta nuevas posibilidades de hasta revertir golpes de estado, estamos deacuerdo con Chomsky, cuando afirma que América Latina es el lugar mas interesante del planeta en este momento, porque es el único lugar donde se pueden llevar a cabo transformaciones estructurales al capitalismo.

23 de septiembre de 2009

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Crisol.Columna de cine y política

Por Blades.

Este es el nombre de la última película protagonizada por Tom Cruise y dirigida por Bryan Singer, el mismo director de “X-MEN” y de “El regreso de Superman.” Ya de por sí cualquier película de este actor me parece sospechosa de ser mala. Una película del director de X-Men y Superman, no parece muy atractiva. Otra sospecha que me generaba la película era que tenía como tema central un atentado contra Hitler. Holywood ha machacado tan frívolamente el tema del Nazismo, que otra película sobre el asunto podría ser muy mala. Pero combatiendo mis prejuicios, decidí ir a verla y me encontré con una película entretenida. Entretenida no quiere decir excelente, magistral o algo similar. Es entretenida por que tiene el merito de capturar al espectador. Usa el mismo recurso que piezas maestras de la literatura como la Metamorfosis de Franz Kafka, o Crónica de una muerte anunciada de García Márquez; se empieza sabiendo el final. Se sabe desde un principio que Gregorio Samsa amaneció transformado en insecto, que Santiago Nasar fue asesinado y que Claus von Stauffenberg fracasó en el intento de matar a Hitler – aunque no falta el despistado que no sepa como murió el Fürher. Lo que sigue después de saber el final es descubrir como se tramó el atentado en el marco de un estado policial, que todo lo controlaba. Es acá donde la película logra una buena dosis de suspenso adornada con una infaltable muestra de acción al mejor estilo de Holywood.

Claus von Stauffenberg era un Coronel de la Wehrmacht (Fuerzas Armadas de Alemania diferentes de las SS), que junto con otros militares y algunos políticos intentaron acabar con el régimen de Hitler desde adentro. No fueron los únicos que se les ocurrió la idea, por que hubo varios intentos antes del que narra la película, ocurrido el 20 de julio de 1944. Hay quienes hablan de 42 atentados. Aunque todos fracasaron, el mensaje que dejan es claro. No todo el mundo estaba deacuerdo -por diferentes motivos- con el tercer Reich. En la película se le atribuyen a Stauffenberg motivos humanistas y nacionalistas, lo que algunos discuten. Pero lo que queda claro es que aún frente a las condiciones opresivas de un estado policial, frente a las mentiras repetidas mil veces que se vuelven verdad –deacuerdo a la frase de Gobbels- hay quienes no se dejan asimilar por las histerias colectivas de patrioterismo y autoritarismo reaccionario.

Esta película deja flotando en el aire la idea de que no todos los alemanes de la época eran Nazis, que hubo muchos que no soportaban la ignominia de un régimen demente. Igual cabe afirmar que en muchos pueblos que tienen gobiernos esquizofrénicos, autoritarios, racistas, imperialistas y neoliberales; no todos sus ciudadanos se dejan conducir por la propaganda a favor del gobierno. No todos los gringos son imperialistas, ni todos los Israelíes son sionistas, ni todos los Colombianos son uribistas. No se está haciendo en estos comentarios una apología a la violencia, ni un llamado al tiranicidio. Lo que quiero resaltar es que frente a regímenes como el encabezado por Hitler, con un aparato policial y propagandístico tan afinado para convencer y reprimir a sus contradictores, siempre habrá quien disienta y eso es esperanzador.

En estos momentos donde el régimen uribista está mostrando que el disenso no se le permite ni a los altos jerarcas del partido liberal, cuando ni siquiera la gran prensa –semana y el espectador- se salva de las interceptaciones telefónicas de la “Gestapo criolla” –DAS-; es cuando se hace mas necesario que la gente de a pie, comience a demostrar que el disenso es posible.